Inspirada en el poemario La crostera de Cati Coll.
Esta pieza teatral, que es una ofrenda sin paliativos a los adolescentes, expone sin filtros y directamente ante ellos mismos todos los miedos y todas las salvaciones de estos primeros años de vida después de la infancia. Mediante el lenguaje poético, como bien denota el poemario La crostera de Cati Coll, la actriz Núria Sbert da cuerpo y voz a la adolescencia: un proceso sacudidor que la conducirá a la liberadora necesidad de quererse tal como es y procurar aceptar a la persona adulta en la que se convertirá. Porque todas las heridas forman costra.
Dramatúrgia i dirección: Manel I. Serrano
Intérprete: Núria Sbert
Espacio sonoro e iluminación: Dídac Roig
Diseño gráfico y fotografía: Xisco Alario
Proyecciones y montaje visual: Violeta Serrano